Arte Asirio
El arte asirio tiene su origen en Ninivé, lo que ahora conocemos como la ciudad de Mosul. Los vestigios de esta época corresponden a una etapa posterior a la que se ha hecho referencia anteriormente: caldea (Babilonia).
La
construcción a través del barro así como de los materiales y materias primas de
las que tenían a su alcance es una de las máximas características a tener en cuenta
del arte asirio. De la misma forma, se pone de relieve el uso del arco y de la
bóveda[1].
La
escultura es, sobre todo, una exaltación del poder y de la fuerza. Las
representaciones más habituales serán entorno a dioses, soberanos y altos
funcionarios[1] además
de toros alados y androcéfalos que se colocaban a las puertas de las grandes estructuras
arquitectónicas.
Por
otro lado, la pintura se llevará a cabo en tablas de arcilla donde, como ya
pasaba en épocas anteriormente analizadas, las escenas más representadas serán
aquellas que hacen referencia a la cotidianeidad así como escenas de guerra realizadas
tanto en pintura como en relieve.
Por
último, el relieve de cerámica en las fachadas es característico de este época
y se llevaba a cabo tanto en los templos como en los palacios. En este caso, la
representación en su gran mayoría se ceñía a los animales de forma simbólica y
como elemento decorativo.
[1]
Tipos
de arte., (2016). “Arte asirio. ¿Qué es?”. Disponible en: https://tiposdearte.com/arte-asirio-que-es/
[2]
Arte
asirio. Disponible en: http://historiadelartelaensenanza.blogspot.com/2013/09/arte-asirio.html
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